Masterclass Felicidad y Emprendimiento
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En esta sesión, “Masterclass Felicidad y Emprendimiento: claves para superar las dificultades con éxito”, se tratan dos cuestiones importantes: de un lado, la elaboración del plan de emprendimiento, y de otro lado, las tres claves fundamentales para aumentar tus probabilidades de éxito cuando las cosas se complican. También incluye prácticas que puedes utilizar en tu plan y en tu propia vida personal.

La mayoría de los emprendedores buscan ser más felices, e incluso muchos de ellos van más allá, y es que buscan la manera de hacer a otras personas felices. El emprendimiento es un proceso que tiene una duración de tiempo determinada y en cuyo recorrido habrá eventos agradables y recompensas, pero también riesgos y dificultades de menor o mayor envergadura. Por ello, es muy importante estar preparados y saber enfrentar las dificultades y los problemas cualquiera que sea su magnitud. La cuestión es que solemos prepararnos muy bien “técnicamente” teniendo en cuenta diferentes factores como herramientas, estudios económicos, de mercado o viabilidad, asesoramiento financiero y fiscal, equipos y materiales necesarios, publicidad, etc., olvidando que también es fundamental y necesario prepararnos “psicológicamente” para asegurar que las decisiones que tomemos y los comportamientos y actitudes que adoptemos sean las más eficaces y las que más nos acercarán a la consecución de los resultados que deseamos obtener. 

Todos tenemos en nuestro interior el potencial para luchar por aquello que queremos con perseverancia y tesón, para tener la motivación y seguir adelante a pesar de las adversidades que existan, la voluntad para superarnos día a día y continuar trabajando para alcanzar nuestras metas, la habilidad para gestionar nuestras emociones y las de los demás para movernos en la buena dirección que nos llevará al éxito. Lo importante es aprender a desarrollar ese potencial para sacarle el máximo rendimiento. Porque con una buena base técnica y una buena base psicológica nuestra probabilidad de éxito aumenta considerablemente.

Y especialmente importante es adquirir ciertas destrezas emocionales, pues esto nos ayudará a persistir y superar la adversidad actuando desde la sabiduría y no desde la impulsividad y el descontrol, tomando las decisiones correctas para superar las dificultades de manera eficaz, lo que, además de darnos unos resultados favorables, reforzará nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos.

Un plan de emprendimiento comienza a partir de una idea que surge en nuestra mente con la cual queremos lograr un sueño o un resultado concreto. Una idea que para desarrollarse, tiene que tomar forma a través de un plan de acción que debe ser robusto, integrar acciones factibles que nos conduzcan a ese resultado deseado, y una exhaustiva evaluación de los riesgos posibles para minimizarlos preparándonos y anticipándonos en la mayor medida de lo posible. De este modo, evitaremos desviarnos de nuestro camino. 

Además, es imprescindible que todo este plan de acción incluya los recursos y los medios necesarios que permitan ponerlo en marcha (recursos financieros, contratación de personal, alquileres de instalaciones, entre otros) para que, junto con los tres pasos anteriores (desarrollar la idea, elaborar un plan de acción y hacer un análisis de los riesgos posibles), tengamos como recompensa los resultados esperados.

Hay, por tanto, que prepararse íntegramente (asegurar los conocimientos técnicos y un óptimo funcionamiento mental y emocional) para que cuando surjan problemas e imprevistos, estos se afronten de la mejor manera para el emprendedor y su entorno (familia, compañeros, clientes…). Si no te preparas correctamente, corres el riesgo de bloquearte empeorando la situación, e incluso de querer tirar la toalla y abandonar. En cambio, si estás bien preparado, superarás la situación con éxito e incluso hallarás oportunidades de crecimiento tanto a nivel profesional como personal.

¿Y qué es un objetivo? Un objetivo es un logro concreto, algo que queremos conseguir, un fin. Puede tener distinto nivel de complejidad y puede ser alcanzado de manera individual o de manera grupal, en equipo. Es fundamental definir tu objetivo de manera clara y precisa.

El objetivo es el guía que marca nuestro rumbo y a partir del cual definimos el plan de acción que pondremos en marcha durante todo el proceso de emprendimiento. Por ello, es clave definirlo correctamente. Y para lograrlo, es recomendable utilizar el método SMART. A continuación, veremos cómo este método nos puede ayudar:

S: se trata de tener claro qué es lo que queremos haber conseguido cuando concluyamos nuestro plan de acción. Definir con precisión qué es lo que queremos conseguir, nos ayudará a trazar el camino para alcanzar dicha meta con todos los pasos necesarios para que obtengamos un resultado positivo.

M: es fundamental que sea medible, es decir, cuando marcamos un objetivo debe tener un valor que se pueda medir fácilmente para que podamos revisarlo a lo largo del tiempo de una forma periódica, y valorar si nos estamos acercando o alejando de nuestro objetivo, y poner en marcha acciones correctivas cuando sea necesario.

A: el objetivo debe ser alcanzable. Si nos ponemos un objetivo demasiado ambicioso (por ejemplo, un margen muy alto de rentabilidad casi inalcanzable), puede pasar que en el momento de comparar los resultados obtenidos (los reales) con los resultados deseados (los previstos), y al ver que no se cumplieron nuestras expectativas, sintamos decepción, frustración, malestar, ganas de abandono…

R: debe representar un reto para nosotros, debe ser algo que nos cueste un poco más de esfuerzo de lo habitual para superarnos y crecer personal y profesionalmente, para que al momento de culminar dicho objetivo la recompensa y el sentimiento de logro sean mayor. Y para ello, debemos salir de nuestra zona de confort, de nuestra comodidad, para abrir nuevas puertas hacia la prosperidad y la expansión de nuestro negocio.

T: por último, debe estar referido en el tiempo, debe tener un plazo de ejecución razonable. Por ejemplo: si una persona quiere ganar $50.000, es necesario definir en qué plazo de tiempo quiere obtenerlos, si en dos meses, en seis o en un año. Asimismo, se debe tener en consideración el tiempo y el esfuerzo a invertir en el momento de fijar un objetivo.

Poseer espíritu emprendedor y aplicarlo en la práctica es un factor importante y enriquecedor que contribuye al desarrollo de cualquier sociedad. Por ello es fundamental proveer de instrumentos y medios a los emprendedores, ayudarles a alcanzar el éxito y más aún en una era de globalización. Asimismo, es necesario que quien emprende tenga siempre presente para qué lo hace, pues esto será su motor de impulso para continuar en su empeño. 

Emprender implica una gran carga emocional. Los emprendedores nos enfrentamos a una gran cantidad de cambios y de situaciones, que un día te llevan a sentirte genial en la cima más alta del mundo y, al siguiente, fatal en el pozo más profundo y quieres dejarlo todo. Además de las emociones propias de cada uno, el emprendedor se enfrenta también a las emociones de las personas que le rodean, que pueden llegar a ser muy complejas y que afectan a empleados, socios, inversores, colaboradores, clientes, sin olvidar, por supuesto a la vida en pareja, familiares y amigos que forman el núcleo más cercano en su vida.

La situación que vive un emprendedor es muy particular porque constantemente se está moviendo en un entorno de cambio y de incertidumbre: mercado, facturación, competencia, clientes. Por ello es vital que el emprendedor sepa gestionar sus emociones y las de los demás, tanto las positivas como las negativas. Por lo general, las emociones positivas nos ayudan o alegran el camino, pues vemos cómo aparecen en nuestra vida nuevos beneficios. Sin embargo, según la dosis y cómo las gestionamos pueden hacer que nuestro buen juicio se resienta y afectar al sentido común. Siempre debemos conservar mucha objetividad en todo lo que concierne a nuestra empresa e implicarnos emocionalmente en su justa medida, pues a veces las emociones pueden impedirnos ver la realidad y llevarnos a cometer graves errores de los que, más tarde, nos podemos arrepentir.

Por otro lado, en cuanto a las emociones negativas, en ocasiones puede ser muy difícil controlarlas, lo que puede afectar negativamente a tu empresa. Por eso, si eres emprendedor y estás tratando de sacar adelante tu idea de negocio, debes aprender a gestionarlas eficazmente, a lidiar con ellas con éxito. Por ejemplo, el miedo es una emoción negativa, pero según cómo la gestiones, puede convertirse en una aliada que te ayude a progresar o en un enemigo que te paralice en momentos claves de tu emprendimiento. 

Otra es la ansiedad, que es una emoción que suele aparecer ante situaciones estresantes o de incertidumbre. Imaginemos a alguien que siente ansiedad al pensar qué le pasaría si pierde el dinero, tiempo y energías invertidos en su negocio. Hay que tener mucho cuidado, pues la ansiedad mal gestionada puede impedirte tomar decisiones correctas y necesarias en momentos claves. 

Un método muy eficaz para ayudarte a controlar tus emociones y que te ayudará en los momentos difíciles, es la herramienta R.A.I.N. Con ella reconocerás y tomarás consciencia de qué es lo que te está pasando en cada momento, para sacar el máximo provecho de esa situación a tu favor. Esto es fundamental en tu vida, tanto profesional como personal, para tomar las decisiones acertadas y vivir una vida exitosa.



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Vicky Mármol

Coach personal y ejecutiva certificada por la Asociación Española de Coaching (CAC nº 10998), formadora y conferenciante. Especializada en Bienestar, Felicidad e Inteligencia emocional.

Economista con más de 25 años de trayectoria laboral en puestos de responsabilidad en el sector empresarial. 

Madre y trabajadora, lleva más de 30 años investigando sobre el ser humano y la felicidad. Además de su formación técnica, desde muy joven ha tenido que superar retos y dificultades, tanto en lo personal como en lo profesional, que le han aportado un bagaje y aprendizaje que pone al servicio de otras personas que desean mejorar sus vidas. Cuenta con una amplia experiencia en la gestión eficaz de las emociones, del estrés, del cambio y del tiempo, de las dificultades (resiliencia), motivación, hábitos, autoestima, autoconfianza, seguridad en uno/a mismo/a y conciliación familiar.  

Su propia experiencia le ha enseñado que se puede ser más feliz aplicando métodos que están a tu alcance y que la Ciencia ha demostrado que funcionan.

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